¿Mi empresa está lista para implementar el Home office?

Un estudio conducido por la Universidad de Stanford concluye que trabajar desde casa incrementa la productividad en un 13%.

El home office se refiere al trabajo en casa en diferentes modalidades, ya sea de manera fija o aleatoria, según el modelo de trabajo de cada compañía. Desde hace algunos años, este es un tema de mucho interés, tanto para las empresas como para los colaboradores.

Existen estadísticas muy contundentes en el tema. Por ejemplo:

  • El 75% considera que es “muy importante” la flexibilidad laboral, ya que mejora su productividad.
  • El 48% consideraría dejar su empleo actual por uno en el que pudiera trabajar desde casa.
  • El 49% preferiría trabajar por objetivos que por cumplir un horario.

Beneficios

  • Aumento de la productividad
  • Reducción en tiempo y dinero en traslados
  • Mayor motivación de los colaboradores
  • Opción de contratar personal de otros lugares
Pero ¿es un tema de moda? ¿es en realidad productivo? ¿qué tan sencillo es gestionarlo?

Para empezar a pensar en su implementación, se deben considerar diferentes aspectos internos, externos y valorar distintas situaciones. Por ejemplo, establecer las herramientas necesarias para tener una buena comunicación empresa-colaborador-cliente. Para que un colaborador pueda ejercer home office, debe asegurar las siguientes condiciones:

  • Internet (red óptima)
  • Mobiliario adecuado (escritorio, silla cómoda, pluma, hojas)
  • Condiciones viables (ruidos, niños, mascotas)
  • Seguridad (física y ambiental)
  • Servicios (luz, agua, telefonía)

Por su parte, en un espacio físico, la empresa debe cuidar que existan las instalaciones y la seguridad para que las personas puedan realizar su trabajo. También, es importante dar a los colaboradores un sentido de pertenencia, estén o no en una oficina. Esto puedes lograrlo con actividades o proyectos que pongan en práctica la integridad y el trabajo en equipo, y por supuesto, definir aquellas situaciones en las que todo el personal debe estar presente, por ejemplo:

  • Juntas generales
  • Juntas con el equipo
  • Conversaciones de segundo y tercer nivel
  • Cursos de capacitación
  • Eventos corporativos y de integración
  • Juntas de planeación y revisión

Es indispensable no sentirte ajeno a las necesidades de las personas”. Erika Martínez, gerente de Desarrollo de talento en CompuSoluciones.

También, existen las condiciones externas que no puedes controlar cuando se trabaja desde casa, como las contingencias ambientales, el tráfico en horas pico, el riesgo de accidentes durante el traslado y el gasto de transportarse del hogar a la oficina y viceversa.

Hay otros aspectos que deben quedar en manos del área legal, por ejemplo, cómo blindar demandas de tiempo extra, riesgos y accidentes de trabajo, condiciones que puedan desarrollar algún padecimiento o lesión, etc. Además, todas las políticas y procesos internos deberán ajustarse para aplicar esta modalidad.

Tomando como ejemplo a CompuSoluciones, en un inicio lo implementaron de manera mixta con el objetivo de incrementar la productividad y contribuir al bienestar familiar y personal de los colaboradores.

57% de las empresas en México ya emplean el home office, según la empresa de talento Manpower.

En la mayoría de los casos, es importante empezar con pruebas pilotos para ver los resultados, ya que puedes encontrarte con diferentes panoramas. En diversas ocasiones, los colaboradores requieren una estabilidad “física” y pueden pedir volver a la oficina después de algún tiempo de trabajar solos en casa. En las evaluaciones que realices te darás cuenta si resultó positivo, y si no, debes los ajustes necesarios hasta lograr el ideal tanto para la empresa como para el colaborador.

Aspectos a cubrir:

  • Control: debe existir un seguimiento puntual al cumplimiento del logro de los objetivos establecidos por puesto, y no por horarios.
  • Productividad: definir metas buscando un balance de la vida laboral, familiar y personal en un sentido de bienestar que se refleje en mejores resultados.
  • Cultura: gestionar el cambio del modelo de trabajo en toda la organización, basándose en la confianza, flexibilidad y orientación a resultados.

Hoy existen diferentes plataformas que nos ayudan a medir el desempeño de los colaboradores y que abonan a una buena cultura organizacional. En Tesselar, tenemos soluciones tecnológicas con las que enfocamos las mejores prácticas de capital humano para alinear sus actividades a los objetivos organizacionales, impulsando la productividad y fomentando la lealtad, el compromiso y la motivación.

Si te interesa conocer nuestras soluciones, escríbenos a: mercadotecnia@tessela.mx y un consultor especialista en Gestión del Talento se pondrá en contacto contigo para encontrar la solución que cubra las necesidades específicas de tu negocio.

Por Erika Martínez y Bety Arce


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